La influencia de la Belle Époque en San Sebastián

Visitar San Sebastián es sumergirse en plena Belle Époque sin un ápice de decadencia. Y es que desde que a finales del s. XIX, la Reina Isabel II empezara a veranear en San Sebastián, la ciudad fue poco a poco construyendo edificios majestuosos de estilo francés, dejando una impronta señorial que ha sabido renovarse con el paso del tiempo, manteniendo su encanto original.

A continuación, le proponemos una ruta cargada de arquitectura e historia, por algunos de los edificios más memorables de la Belle Époque en San Sebastián:

Ayuntamiento
El actual Ayuntamiento fue, desde 1887 hasta su cierre en 1924, sede del Gran Casino de San Sebastián, donde se entretenían políticos, escritores y artistas de la época. Se encuentra en la Bahía de la Concha, frente a los jardines de Alderdi Eder.

Estación del Funicular
La estación del Funicular de Igueldo permite, desde 1912, subir al parque de atracciones del Monte Igueldo en vagones de madera originales. La esencia de este lugar histórico se ha intentado mantener conservando las atracciones y los elementos más emblemáticos que todo donostiarra reconoce y recuerda con cierto cariño. Tanto el Parque de Atracciones como el Funicular del Monte Igueldo fueron nombrados en 2014 Conjunto Monumental.

Palacio de Miramar
Ubicado en la bahía de la Concha desde 1893, el palacio es hoy en día uno de los emblemas de la ciudad. Se trata de una construcción de estilo inglés que fue encargada por la Casa Real española como residencia de verano, convirtiendo a San Sebastián en el principal referente del turismo aristocrático. El Palacio de Miramar fue catalogado como Monumento histórico-artístico en 1968.

La Perla
El balneario de la Perla, considerado por los periódicos de la época como uno de los más hermosos del mundo, fue la razón por la que la Reina María Cristina estableció en San Sebastián el lugar de veraneo de la Casa Real. Está situado en la playa de la Concha y actualmente es uno de los balnearios más modernos de toda Europa.

Teatro Victoria Eugenia
Construido en 1912 por el arquitecto Francisco de Urcola, el Teatro Victoria Eugenia cuenta con un diseño típico de la Belle Époque, pero con un espíritu de lo más actual. El edificio es de piedra arenisca y en su fachada destacan cuatro esculturas que representan la ópera, la tragedia, la comedia y el drama. Está situado en pleno centro, a orillas del río Urumea y ha sido durante décadas el principal escenario del Festival Internacional de Cine.

Palacio de la Diputación
Diseñado por el arquitecto municipal José de Goicoa, el Palacio de la Diputación sufrió un incendio en 1885 que destruyó la mayoría del edificio, salvo la fachada. Aprovechando lo que se salvó del incendio, se realizó un nuevo proyecto que terminó en 1890. Los arcos exteriores unen al palacio con el resto de edificios de la Plaza de Gipuzkoa y en su fachada se puede ver el escudo de dicha provincia.

Biblioteca Koldo Mitxelena
Ubicado en el centro de San Sebastián, este edificio que hoy día da cabida al actual Centro Cultural Koldo Mitxelena, fue construido en el año 1900 para albergar el Instituto Provincial de Segunda Enseñanza. Actualmente cuenta con una increíble biblioteca y distintas salas de exposiciones acogiendo artes visuales de artistas contemporáneos internacionales y de Gipuzkoa.

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